“Con nuestro cuerpo vemos, hablamos, andamos, descendemos, escalamos, y mucho mas. Y en la Sagrada Escritura, todas estas funciones, y muchas mas, son atribuidas no solo a nuestro Dios, pero son atribuidas en terminos de los mismos sentidos y miembros del cuerpo que nosotros usamos por ellas. Dios tambien oye con su oido, ve con su ojo, anda con sus pies, golpea con su mano, salva con su brazo, seala con su dedo, siente con su corazon, muestra ira en su cara, y tanto mas. De todas estas expresiones y manifestaciones de vida en Dios, una estampa ha sido puesta en el hombre, y esta estampa se expresa por medio de los miembros y sentidos del cuerpo. Y por lo tanto so se vale decir que nuestro cuerpo no tiene nada que ver con la imagen de Dios.”
-Abraham Kuyper (1837-1920)
“La virulencia del pecado solo se revela por completo cuando llega en contacto con la ley. Entonces la ley extrae todo tipo de deseo y suelta su furia completa contra el poder que procura dominarla. Lo que se dice en 1 Corintios 15:56 tambien aplica aqui: ‘el poder del pecado es la ley.’ Sin la ley el pecado no hubiera podido incitar en el hombre tanta resistencia y rebeldia. Por tanto se puede decir que el pecado enga ̴a al hombre. Presentando a la ley como el punto final de toda libertad, de la vida misma, el pecado trae al hombre bajo su poder embrujante. Le promete las mismas cosas que la ley le aparece negar y asi lo guia a la muerte.”
An excerpt from the classic missionary autobiography, John G. Paton: Missionary to the New Hebridies.

The lamb is a symbol of everything tender, innocent, and wholly dependent. As an urbanite from boyhood, I have only seen lambs occasionally. My last lamb sighting was on a trip in England. While running through the beautiful countryside, some of these absolutely adorable little creatures arrested me on the roadside. The aww-factor was off the charts!