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En las ultimas semanas, hemos visto a varios estados luchando con las consecuencias de la decision de la Corte Suprema Obergefell vs. Hodges. Lo mas reciente, Mississippi ha pasado una ley protegiendo las libertades de pastores, floristas, y pasteleros, quienes no quieren tener sus consciencias implicadas por la nueva realidad. Han perdido la batalla pero desean salvaguardar su derecho de disencion y de simplemente no participar. Que cualquiera que desee soportar matrimonios del mismo sexo haga como quiera, pero esta gente no quiere ser incluida. Sin embargo, eso esta atrayendo una tormenta de protesta de todos lados, desde entretenedores, a empresas grandes, a gente en oficio publico. El gobernador de Nueva York Andrew Cuomo es solamente el mas reciente en unirse a la denuncia, respaldandolo con la vara de disciplina para con sus errantes, ignorantes anti-Americanos.

Si, Obergefell vs Hodges, fue realmente un momento decisivo; pero realmente se podria haber visto acercando desde hace tiempo. La corte de opinion publica ya habia juzgado antes de que el juez Kennedy escribio su opinion de mayoria. Kennedy solo consagro en ley—por autoridad judicial, nada menos—lo que ya se habia hecho la nueva justicia de America moderna. Rasco el comezon. No el comezon por justicia real. Si, muchos pensarian que eso es lo que fue. Una America fundamentalmente buena se estaba simplemente hacinedo mejor. Esto fue Derechos Civiles revividos. Pero yo lo veo de diferente forma—America tenia comezon de justificacion.

He aqui el problema. No somos la intachable, super-limpia nacion que queremos imaginar que somos. Estamos bien depravados. Y no estoy hablando solamente teologicamente. Nuestra depravacion es actual, palpable y visceral. La enfermedad ha llegado a la piel, y las llagas apestosas estan atrayendo moscas. Se ha hecho dolorosamente obvio. Somos sucios, hasta en las uñas. Y cuando miramos en un espejo, no nos gusta lo que vemos. Queremos ser limpios. Queremos la inocencia de nuevo. Queremos desquitarnos de la voz regañona de la consciencia que suena en los oidos: “Hemos abandonado a Dios y jugado al prodigal. Hemos perdido la virginidad y ensuciado el centro de nuestros seres.” Pero eso es simplemente muy doloroso. Y asi desesperadamente buscamos soluciones cosmeticas. Buscamos una nueva justificacion, para vindicar nuestras consciencias sin confesarnos ante Dios y el mundo.

Muchos Americanos procuran proyectar su suciedad sobre otros—usando un truco psicologico. “Es realmente el politico.” Aquel que vota es inocente. Las encuestas nunca se equivocan (y el cliente siempre esta correcto)! Pero una ves que ese votador es elegido y entra a la capital, cae de la gracia. Al final de su plazo, una mayoria justa y santa quizas lo vote fuera de oficio como castigo por convertirse malo.

Pero las realidades relatan otro cuento. Divorcio sin falta es lo normal ahora. Pornografia es lo normal. Fornicacion casual es ahora lo normal. El gobernador Cuomo esta haciendo justo eso. Sexo libre sin compromisos. Que noble! Pero quisiera decir que es diferente que cualquier fulano. Niños en todos los Estados Unidos ya estan acostumbrados a ser tirados como Frisbee de casa a casa porque sus padres se portan como niños mimados. Es extraño que esta nueva generacion este tan turbada? Por lo menos han sobrevivido la epidemia del aborto.

A mi me parece obvio. Nuestra nacion se une a la mas reciente crusada para encontrar justificacion en sus propios terminos. Encuentra una nueva causa, una nueva justicia—torcida como sea. Haciendose campeones por esa nueva justicia, se restaura la dignidad. El sentido de valor regresa de inmediato. Y cuando los malos, que mantienen una justicia mas antigua, hablan sus mentes, son callados. A lo menor, son marginalizados—los que odian odiaran!

Tengo poca confianza en el publico Americano, aparte de la restriccion de Dios. El Jurado esta corrupto, punto. Pero tengo toda confianza que cuando un Dios soberano oye las oraciones de su pueblo, cuando libremente escoge tener misericordia sobre quien tendra misericordia, que nada frenara la revolucion en las mentes del pueblo. Que El puede—cuando quiere—frenar la locura y restaurar a sus sentidos a una nacion prodiga en el lodo de la pocilga. El puede persuadir a America que renuncie su nueva justicia, su nueva justificacion, y que reciba la Suya por medio de Jesucristo.